Crecer en familia
Obesidad infantil: acompañar y poner límites también es cuidar.
Los niños y adolescentes necesitan apoyo para cuidar su salud. No podemos pedirles que cambien solos mientras los adultos mantenemos el mismo entorno y las mismas rutinas.
La realidad en cifrasVer el vídeo en YouTube ↗
En mi consulta veo niños y adolescentes con obesidad que ya presentan problemas de salud asociados. Entre quienes consultan por cirugía bariátrica, encuentro pacientes con hipertensión, alteraciones del colesterol o resistencia a la insulina.
Esta experiencia me lleva a plantear una pregunta a las familias:
¿Estamos acompañando a nuestros hijos o les estamos dejando una responsabilidad que todavía necesitan compartir con nosotros?
Contexto para comprender
Una realidad que también muestran las cifras.
Los datos internacionales y chilenos muestran por qué debemos abordar la salud de nuestros hijos desde temprano.
Mundo · Datos de 2024
170 millonesVivían con obesidad
Niños y adolescentes de 5 a 19 años. Al incluir el sobrepeso, la cifra alcanzaba los 400 millones.
OMS · Actualización 2026 ↗Chile · Evaluación 2025
24,8 %Casi 1 de cada 4
Obesidad u obesidad severa entre los estudiantes evaluados por Junaeb.
Junaeb · Informe 2025 ↗Chile · Evaluación 2025
51,7 %Más de la mitad
Presentaba sobrepeso, obesidad u obesidad severa. Este porcentaje no corresponde únicamente a obesidad.
Junaeb · Informe 2025 ↗Los datos chilenos corresponden a estudiantes evaluados de prekínder, kínder, primero básico, quinto básico y primero medio en establecimientos financiados por el Estado. No representan una medición de todos los niños y adolescentes del país. Informe publicado en 2026.
Detrás de estas cifras hay familias que necesitan orientación y apoyo. Reconocer la magnitud del problema debe ayudarnos a actuar, sin convertir el peso en una etiqueta ni dejar toda la responsabilidad en nuestros hijos.
Acompañar el crecimiento
La responsabilidad no puede recaer solo en el niño.
A veces escuchamos explicaciones como “él pide comida a cada rato”. Sin embargo, los niños no deciden por sí solos qué se compra, cómo se organizan las comidas o qué oportunidades existen para moverse y jugar.
Los adolescentes pueden participar cada vez más en esas decisiones, pero siguen necesitando orientación y apoyo.
Pequeños cambios compartidos
¿Qué significa poner límites que cuidan?
No se trata de avergonzar, castigar ni convertir cada comida en una discusión. Podemos empezar por organizar un entorno que facilite hábitos saludables.
Dar ejemplo
Proponer actividades compartidas y participar en los cambios, en lugar de exigir conductas que los adultos no practicamos.
Organizar las rutinas
Crear espacios para comer, dormir y moverse, adaptados a la edad y a las posibilidades de cada familia.
Hacer cambios familiares
Evitar que el niño sea el único que debe modificar sus hábitos. El apoyo se vuelve más concreto cuando toda la casa participa.
Escuchar y acompañar
Conversar sobre las dificultades y buscar soluciones juntos. El objetivo es cuidar la salud, no juzgar el cuerpo ni reducir el valor de una persona a su peso.
Estas acciones forman parte del acompañamiento familiar para favorecer un crecimiento saludable. Si no sabemos por dónde comenzar, podemos pedir orientación profesional. Orientación para familias · NIDDK ↗
Pedir ayuda también es asumir nuestra responsabilidad.
Si te preocupa el crecimiento o el peso de tu hijo, consulta con su equipo de salud. La evaluación permite comprender su situación y definir un plan adecuado; no significa que necesariamente necesite cirugía.
En adolescentes que están siendo evaluados para cirugía bariátrica, el acompañamiento familiar sigue siendo parte del proceso.
Para seguir leyendoEl papel de los padres en el tratamiento bariátrico